Claves para ordenar mis finanzas personales

El mundo cambió y nada volverá a ser igual. Si bien todo lo que estamos viviendo parece una película, no lo es y a todos nos toca de cerca. La pandemia ya ha afectado a algún familiar, amigo, al taxista o al comerciante. ¿Cómo seguirá todo? No lo sabemos, pero hay que ser positivos y la historia nos recuerda que no es la primera pandemia, por ende, es muy probable que sigamos por aquí por un largo tiempo.

Muchos participamos de conversaciones (“por teléfono o chat en su mayoría”) con amigos, colegas o familia y suenan palabras como ahorro, ajuste, cuotas, recortar gastos. Esto nos lleva a pensar... ¿Qué inversiones le ganan a la inflación? La verdad es que poco podemos influir en la Macroeconomía del país, por eso veamos cómo mejorar nuestras Finanzas Personales. Pero primero, ¿qué son las finanzas personales?

Las finanzas personales son el registro, seguimiento y control de nuestros gastos, planificación y proyección de nuestra situación actual y futura. Se trata de tomar el control para saber dónde estamos parados y hacia dónde queremos llegar. Tenemos varias maneras de hacerlo, pero aquí te vamos a compartir algunas ideas para que veas cuál se adapta mejor a vos y puedas cumplir tus objetivos.

Tips para ordenar mis finanzas personales

Lo más importante es entender que debemos tener constancia, es un trabajo aburrido y repetitivo que a nadie le gusta y por eso es super importante setear objetivos. Si no sos constante, o no te gusta registrar tus gastos, no te preocupes, tenemos un plan para vos también. ¡Empecemos!

  • Define un objetivo

Tener un objetivo claro nos invita a soñar y a esforzarnos más para lograrlo. ¿Por qué queres ordenar tus finanzas personales?
¿Querés viajar? ¿Querés pintar tu casa? ¿Querés hacer una escapada de fin de semana con tu pareja? ¿Querés pagarte la universidad o generar un fondo de estudios para tu hijo? Anotalo, medilo (cuanto $) y seguilo día a día. Esto te ayudará a no perder el foco y gastar en cosas que no ayudan a alcanzarlo. 

  • Registra y proyecta tus Ingresos y egresos

Comenzaremos por registrar tus gastos, esto es clave para entender dónde estamos parados. Las opciones de registro son varias: la famosa hoja en un cuaderno, una hoja de excel / google sheets o apps para ordenar finanzas. Para los más expertos, recomiendo una app de finanzas personales como Money Manager, o busquen en Google cual se adapta mejor a uds. En mi experiencia el Excel o Google sheets en el celular es la mejor opción. Elegí la que te más se adapte a vos, pero no dejes de hacerlo.

Una vez que hayas podido categorizar tus gastos ordenemos los fijos y luego los variables, también te recomiendo que hagas un ranking de importancia. Fíjate que tan indispensable o importante es ese gasto para vos, luego te servirá para eliminar algunos. 

Ahora que ya tenemos a grandes rasgos nuestros gastos los proyectemos. ¿Cómo? Los gastos que registramos en junio, los copiamos y pegamos en julio, agosto, etc. La idea es al menos armarnos una proyección anual hasta un año posterior. 

Por un lado, tenemos nuestros ingresos (sueldo u honorarios) que menos (-) los egresos (gastos fijos y variables) nos darán un “Resultado” (=)

¡Ojalá sea positivo! y nos dé una capacidad de ahorro. Independiente de tener un resultado positivo o negativo te recomendamos que sigas trabajando sobre ellos siempre. Un famoso tenista decía “a medida que más práctico, más suerte tengo”. Para tener la suerte de nuestro lado debemos practicar con nuestro registro. Nuestra hoja de Excel nos ayuda a entender si gastamos más de lo que ganamos, nos ayuda a ver qué gastos podemos eliminar y algo fundamental: podemos ver cuál gasto podemos renegociar. 

  • Afina el lápiz

Hay cosas que debemos ajustar, ¿qué significa esto? Hay cosas que debemos sacrificar en pos de lograr nuestro objetivo. Algo que es importante es no relegar cosas que nos hagan bien a la psique, cuerpo o alma. Probablemente son cosas que no son indispensables para los demás, para nosotros sí lo son; y cortarlos nos llevará a procrastinar a largo plazo. Si todos los viernes vamos a tomar unas cervezas con amigos, si hacemos yoga o vamos al psicólogo son parte de nuestro bienestar, no son ítems que deberíamos eliminar. 

¿Entonces cómo hacemos? Tenemos la opción de bajar la cantidad de veces, por ejemplo: en vez de tres comidas a la semana fuera de casa, bajamos a una. Si compramos dos cajas de vino al mes, disminuir a una, si compramos ropa todas las semanas, priorizar lo que realmente necesitamos. Si tenemos cable y además streaming de Netflix veamos si realmente usamos ambos o podemos relegar uno de ellos. Uds. bien saben que pueden ajustar o recortar para ayudar a lograr su objetivo. No es cuestión de eliminar todo, sino adecuarnos para lograr un objetivo que nos dará una satisfacción mayor y un mayor control de los gastos personales.

Por otro lado, algo que recomiendo ampliamente es revisar los precios que pagamos por nuestros servicios. Revisen las campañas comerciales nuevas que salen de cable de televisión, celular, teléfono fijo, banco, etc ¡Siempre hay promociones nuevas! Vayan a Google, comparen y llamen para bajar al plan que se adecue mejor a ustedes o con la promoción vigente. Cada 6 o 12 meses las promociones caducan y luego queda en nuestro recurrente y nos olvidamos de que ya pagamos la tarifa regular. ¡Podemos generar grandes ahorros ahí! 


Otro tip es hacer compras planificadas, aprovechar los beneficios la gran cantidad de beneficios y descuentos de las distintas billeteras o tarjetas. Si tenemos descuento en la nafta los miércoles, ¿lo estamos aprovechando? Un tip fundamental a tener en cuenta es ir al supermercado sin hambre y con una lista ordenada por góndola. ¡Elijamos el día en base al descuento que más nos permita ahorrar! ¿Te gusta el vino? Ya sabemos que una o dos veces al mes sale una promoción de 2x4 o 3x6 en vinos. Hagamos la compra de vinos para el mes ese día y no a las apuradas cuando los necesito. La planificación en estos casos es clave.

  • Menos es Más (Ahorrá) 

La regla del 80% / 20% nos puede ayudar para organizarnos, ahorramos el 20% de lo que ganamos. De esta manera estamos ajustando nuestros gastos (al 80%) y nos obligamos a poder destinar un 20% a un ahorro para llegar a nuestro objetivo. Para quienes sean más vagos a la hora de registrar, quizás puedan registrar sus gastos una vez al inicio para entender su capacidad de ahorro. Si ustedes registraron $90 de gastos y ganan $100, saben que podrán ahorrar 10$, sin embargo, afinando el lápiz o bien optimizando gastos de servicios lleguen a poder ahorrar $20. Luego algo no menor es poner una regla en nuestro Banco o Wallet para poder girar/transferir a otro lugar (cuenta de ahorro o inversión) este dinero. Es importante no tener la plata en la misma cuenta del día a día. Usen una cuenta especial donde ese dinero se invierta y no pierda valor. Un peso hoy vale menos que mañana, por eso debemos invertirlo para proteger el valor. Crear una regla para que el día 5 o 10 (cuando recibo del depósito de sueldo/honorarios) que se transfiera X$ a la cuenta de ahorro o inversión es una excelente manera de no olvidarnos y entrar en tentaciones innecesarias. 

Las cuotas son muy útiles y gracias al crédito muchos pueden acceder a comprar ciertos productos que hoy no podríamos pagar en su totalidad. Pero debemos tener cuidado, antes de comprar todo en cuotas, debemos analizarlo porque puede ser contraproducente, ya que, si cuoteamos todo, podemos provocar un efecto bola de nieve con ellas. Lo peor es tener que pagar el mínimo de la tarjeta de crédito (nos cobran tasas muy altas), debemos evitarlo. Por ende, mantengamos las cosas simples, usemos cuotas para gastos como una heladera o vacaciones, pero no para la compra del supermercado. Si usamos el Ahora 12 (cuotas sin interés) o planes similares de cuotas, tengamos muy en claro ese gasto para proyectarlo como recurrente en nuestra hoja de excel o google sheets. 

Finanzas personales en pandemia - Plan B, Fondo de Reserva, Seguros

¿Busco otro trabajo? Cuando hablo de un plan B no es estar buscando otro trabajo, sino más bien tener la opción de generar otra fuente de ingreso complementaria, un hobby pago que nos sirva de salvavidas y ahorro complementario.

Opción A 

¿Cómo ampliar mis ingresos? ¿Podré alquilar mi auto? ¿Un cuarto en mi casa? ¿Tengo una sola fuente de ingresos? ¿Cuál es mi fuerte? ¿Podré vender mi servicio de consultoría para otras empresas? ¿Tenes un don para la cocina? ¿Pensaste en crear un canal de instagram? ¿El maquillaje es lo tuyo? Bien prepárate para poder ofrecer tus servicios para los cumpleaños de niños, pintarlos, casamientos etc. Algo muy en boga en esta época de pandemia es todo lo online... mucha gente ha tenido que reinventarse a la fuerza y es bueno planificarnos antes de que nos suceda un imprevisto. No colocar todos los huevos en la misma canasta. ¿Si pierdes tu actual fuente de ingresos, cuánto tiempo podrías sobrevivir sin recurrir al endeudamiento? ¿Si tienes una operación quirúrgica de emergencia? ¿Tenes un buen seguro? Aquí sirve el fondo de emergencia.

Opción B

Si trabajas en marketing y la rompes, pregúntales a tus amigos si estarían dispuestos a pagar por mejorar su posicionamiento de marca en redes (ellos verán incremento de ventas). ¿Si sos contador, será que podrán entrar unos pesos extra por liquidar la declaración jurada a fin de año? ¿Sos bueno en repostería? ¿Probaste vender tus tortas para las juntadas familiares habilitadas? Hay infinidad de rubros que permiten generar una fuente extra de ingresos y esto nos puede a) ayudar a lograr nuestro objetivo de ahorro “ej: el viaje a Buzios” 2) tener un salvavidas en caso de un imprevisto. Si bien no es lindo pensar en perder el trabajo o tener una operación quirúrgica de emergencia, tener un fondo de reserva, seguro de desempleo y un buen seguro de salud son fundamentales en nuestra planificación financiera. Ponete en campaña y averigua, es parte de tu inversión en vos mismo y en tu tranquilidad mental.

Conclusiones

Cómo conclusión amigos, registren sus gastos, proyectarlos y esto los ayudará a entender dónde están parados. Luego ya sabremos los ajustes que necesitamos hacer para ahorrar un 20%, 30%, quién dijo 40%? de nuestros ingresos y así llegar a nuestro Objetivo (recuerden que sea alcanzable). El ahorro no necesariamente se mejora con recortes sino con eficiencias de nuestros gastos (planificándolos).

Por último, si bien hoy en día poder apartar cierto dinero ya es un logro, no lo es del todo en una economía inflacionaria y lo debemos proteger. Estudia qué opciones se ajustan mejor a tu objetivo (en tiempo), medí el riesgo y diversificarte en varias opciones a medida que tu patrimonio crece.